MÁS VALE UN GRITO A TIEMPO QUE CIEN DESPUÉS

El Director General del Sistema CONALEP, Enrique Ku Carrera, y el secretario de Educación, Guillermo Narváez Osorio, no deben de perder de vista al corrupto titular del CONALEP, Carlos Alberto Vega Celorio, que está haciendo el negocio de su vida.

Tal y como escandalosa y burdamente lo hizo cuando fue tesorero del ex presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Javier López y Conde, y desde la subsecretaría de Egresos de la secretaría de Administración y Finanzas durante el granierato. Y en la propia alcaldía de Tenosique.

De la que los tenosiquenses, por cierto, tienen muy malos recuerdos, ya que, durante su desastroso trienio, acabó con la quinta y los mandos.

Y que inexplicablemente, nunca fue llamado por ninguna autoridad local, para que rindiera cuenta de los recursos económicos que usó malamente para enriquecerse, fiel a su costumbre.

Eran los tiempos, en que tenía puesta la camiseta priista, que se quitó cuando cobardemente se fue a Morena, como muchos otros desleales, luego de que el PRI, decidió no darle por segunda vez la candidatura a la presidencia municipal.

En los pasillos del CONALEP, se comenta que no tiene llenadera. Y eso que no lleva ni un año.

Es tal su desmedida ambición que, por cada una de las siete neverías con las que cuentan esta institución educativa en Villahermosa -hay dos planteles-, Cárdenas, Paraíso, Comalcalco, Macuspana y Huimanguillo cobra 10 mil pesos. Cinco a la mano y cinco con recibos.

Por el actual semestre, pidió a cada uno de los 5000 alumnos: 1210 pesos. 1000 para el plantel, según él; 150 pesos para “trámite de titulación” y 70 pesos de un supuesto seguro de vida.

A pesar de que, para este año, dispone de un presupuesto federal, nada despreciable, de 135 millones de pesos. Más los millones de pesos, con que lo apoya la secretaría de Finanzas.

De los que nadie sabe con exactitud su destino final, pues si bien es cierto, que una parte de ellos, está destinado a “mantenimiento”, salarios y prestaciones de ley, hay otra buena cantidad, con la que está siendo su agosto, como se dice coloquialmente.

Y es que no quita el dedo del renglón, está capitalizándose (a costa de los contribuyentes), asegura a sus allegados, para cubrir los gastos de los operadores políticos, que andan promoviéndolo cotidianamente con miras a obtener, ahora bajo las siglas de Morena, la candidatura que el PRI le negó.

Nada más que primero, tendrán que pagar a algunos laudos, pues al igual que la mayoría de los indolentes secretarios de la 4T, llegó con la espada desenvainada, y corrió a un buen número de trabajadores con varios años de servicio, como son los casos de: Julia Isabel Figueroa Rosado, Jorge Luis Solano Morales, Carlos Alberto Cruz May, José Luis García Guzmán

Definitivamente, Carlos Alberto Celorio Vega, es todo un singular personaje, con muchísima suerte. Con su turbio pasado, es para qué mínimamente estuviera inhabilitado de por vida.

A ver si ahora, no se sale con la suya, como lo ha hecho siempre.

Aunque hay que reconocerle, que la fama de sinvergüenza que tiene, se la ganó a pulso, con el sudor de su frente.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

 

Por si alguien tenía alguna duda, respecto a quien va a ser el próximo dirigente nacional de Morena, el gobernador Adán Augusto López Hernández, volvió a manifestarle su respaldo al coordinador del grupo parlamentario de San Lázaro, Mario Delgado Carrillo.

Simple y sencillamente, el mandatario fue en esta ocasión el portavoz de la línea presidencial.

No hay hoja de vuelta.

Esperemos que esta vez, tejan finamente, y no se dé el desaseo político que se dio en el Senado.

CONALEP