PREVÉN TORMENTAS

               Hagamos changuitos y oremos con fervor, para que la mayoría de los especialistas económicos y financieros internacional y mexicanos se equivoquen en sus aciagos pronósticos para el país.

            La recesión económica que están anunciado desde hace algunas semanas y, por ende, para Tabasco, sería verdaderamente desastroso, apocalíptico.

            Si, así como estamos, el grueso de los tabasqueños, y avecindados aquí, ya no ven lo duro, sino lo tupido, imagínense, lo que significaría para los bolsillos de la población, que se cumplieran los vaticinios de los expertos. Definitivamente, no nos la acabaríamos.

            Para comenzar, el desempleo seguiría su línea ascendente. La inseguridad pública continuaría fuera de control. El gobierno con toda certeza se vería obligado a hacer más despidos, como los que insensiblemente se dieron en los primeros meses de la presente administración.

            Lo que también empeoraría los problemas en las metas de las políticas públicas, capitalmente en salud, educación, turismo, obras públicas… Y los ayuntamientos prácticamente se les complicaría los servicios públicos que vienen prestando con mucho esfuerzo. Y algunos a cuentas gotas.

            La construcción de la tan anunciada refinería no solo aumentaría sus costos, como el tren maya y algunas otras obras relevantes como el distribuidor vial de Guayabal, sino que las retrasaría, ya que la Federación llevaría a cabo más recortes de los que ha realizado.

            Viviríamos un diciembre peor de los que se vieron en el sexto año del ex gobernador Andrés Rafael Granier Melo y en el quinto y último año del nefasto de Arturo Núñez Jiménez.

            Ya que, por enésima vez, el pago de los burócratas se vería en predicamento.

            Y el chorro de las promesas de campaña de las ahora autoridades electas federal, estatal y municipal, nunca se concretarían, como suele suceder con un gran número de ellas.

            Por supuesto, que Morena por ser gobierno, resultaría el partido más afectado en las elecciones intermedias, si efectivamente, cayéramos en una recesión económica, como la que se viene anunciando.

            Si los difíciles escenarios políticos, económicos y sociales, por los que atravesamos, ya han generado descontento en los gobernados, un espectro como el que se está previendo, se convertiría en “la gota que derrama el vaso”.

             Ojalá y el presagio no suceda, pues todo saldremos perdiendo.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

 

La titular de Movilidad, Egla Cornelio Landero, podrá decir misa y todo lo que quiera, está en todo su derecho, para justificarse ante la opinión pública, pero lo cierto, es que la piratería, taxistas y los pocho-movilistas sigue haciendo de la suya, como el transporte en general.

En los casi siete meses que lleva al frente de la ex secretaría de Comunicación y Transportes, continúan los mismos vicios y las mismas corruptelas del pasado.

Ni las oficinas en donde despacha han cambiado.

Siguen siendo un muladar.

Dan pena ajena, como muchas otras dependencias gubernamentales.

Lo ocurrido en el gobierno morenista de Baja California, por donde usted lo quiera ver, es vergonzoso, indignante.

Como también los es la actitud mezquina, que han guardado, no nada más la dirigentilla nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, sino de la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia y titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Así como de los senadores y diputados federales de Morena. Y sobre todo de los diputados locales del PAN…que se prestaron a la chicanada del gobernador Jaime Bonilla Valdez, por el que amplía su mandato a más años de lo que se votó en las pasadas elecciones.

Y la de los alcaldes, con sus contadísimas excepciones.

¡Asqueroso y ruin!

 

López1