¿VOLVERÁN A HACERLA?

El que el sinvergüenza gobernador de Arturo Núñez Jiménez y pandilla, incluyendo por supuesto a su rapaz cónyuge Martha Lilia López Aguilera, se salgan con la suya, no va a ser solamente culpa de la fracción parlamentaria de Morena y sus diputados aliados, sino toralmente del titular del OSFE, Alejandro Álvarez González -peón del ex mandatario- y de los actuales funcionarios de la presente administración.

Porque si bien es cierto, que la mayor responsabilidad cae en el OSFE y en los integrantes del ¿H? Congreso del Estado de Tabasco, los secretarios y directores designados por Adán Augusto López Hernández pueden convertirse en cómplices del descomunal saqueo cometido, sin pudor alguno, a la hacienda pública estatal. Y también a la Federal.

Los secretarios de Salud, Obras Públicas, Finanzas, Silvia Guillermina Roldán, Luis Romeo Gurría Gurría, Said Arminio Mena Oropeza, entre otros, muchos más, están obligados por ley a dar parte al OSFE y presentar las denuncias pertinentes ante la Función Pública (SFP) y la Fiscalía General del Estado (FGE), por los delitos que hayan cometido los ex servidores públicos durante el sexenio trágico “núñista”.

Sobre todo, cuando colaboradores como Fernando Enrique Mayans Canabal, Mayra Elena Jacobo Priego, Mario Rafael Llergo Latournerie y el propio Adán Augusto López Hernández han expresado públicamente -en más de una ocasión- el grotesco y despiadado asalto de que objeto la población.

Y que infamemente perjudicó a la entidad y a sus habitantes, pues se dejaron de hacer decenas de obras prioritarias que aumentaron la pobreza, la inseguridad pública y el alarmante desempleo que seguimos teniendo.

Aprobar la cuenta pública de 2018 del Ejecutivo y sus testaferros, como penosamente ocurrió el año pasado, va a costarle en el 2021, muy caro al gobierno, como he venido insistiendo en mis colaboraciones de este año.

Si de por sí “el horno no está para bollos”, ya que las expectativas políticas, sociales y económicas han dejado muchísimo que desear. Una decisión adversa a lo que es el sentir popular, como la que se está cociendo en el recinto legislativo, va a ocasionar una reacción contraria, como la que generó el catastrófico desgobierno de Núñez Jiménez.

Resultaría verdaderamente lamentable, para las actuales autoridades que ello sucediera.

La ciudadanía no se lo va a perdonar en las urnas, tal y como pasó en julio de 2018, cuando la mayoría de los votantes se volcaron ese domingo a favor de los candidatos de Morena.   

            Arturo Núñez Jiménez y compinches deben de ser juzgados y condenados sin consideración alguna, por la ola de delitos cometidos en contra de los tabasqueños, y avecindados aquí.

Pruebas y huellas hay por todas partes.

Esperemos que ahora: “política no mate a derecho”, como tantas veces ha acontecido.

 

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

 

Lástima, que el titular del Poder Ejecutivo local, Adán Augusto López Hernández, no preguntó a la alcaldesa centleca de Morena, Guadalupe Cruz Izquierdo, el papel de chaquetero que jugó el ex funcionario de CAPUFE, José Ángel Vasconcelos López, desde ayer titular de la delegación INFONAVIT-Tabasco, pues su apoyo político y económico fue siempre para el abanderado perdedor del PRD, Saúl Armando Rodríguez.

Después de todo, a Benito Neme Sastre le está redituando el haber dividido a sus huestes: unos con Gerardo Gaudiano Rovirosa y otros con el notario público con licencia.

De qué hay vivillos, ni duda cabe.

Desde hace algunos días, ya se comienza a ver, más patrullas de policías, por diferentes puntos de la capital tabasqueña, aunque por la noche, continúa notándose su ausencia, que es cuando más deberían de hacer rondines.

La gente tiene o, mejor dicho, tenemos miedo de salir una vez que oscurece.

“Y es que el miedo, no anda en burro”, como dice el refrán.

Bueno…pero por algo se empieza.

Mientras tanto, no se confíe, no baje la guardia, y menos, los fines de semana.

Recuerde: “un ojo al gato y otro al garabato”.

¡Cuídese!

 

Gurría2