¡¡PENDIENTE PELIGROSA!!

Si el tema de la inseguridad pública continúa con el potencial que ha mostrado en las últimas semanas, el gobernador Adán Augusto López Hernández va a seguir irremediablemente descendiendo en los resultados de los estudios demoscópicos que evalúan el desempeño de los 32 mandatarios, como la que recientemente publicó Consultores Arias, en donde ya se aprecia una caída considerable.

Ha entrado en una pendiente peligrosa en el que ni su paisanaje ni su cercanía con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, lo va a salvar.

La percepción dominante, generalizada, a todo lo largo y ancho del territorio tabasqueño, y por obvias y sobradas razones, más aquí en el Centro, es que, en el rubro de la inseguridad pública, como en otros, continuamos vertiginosamente retrocediendo.

Una cosa es lo que declaran a los medios de comunicación los empresarios y el grueso de la clase política choca, para no pelearse con el gobierno, con el poderoso, y, otra, muy distinta, pero muy distinta, la que exponen cuando están en confianza, en corto, tal y como lo hacían cuando “gobernaba” Arturo Núñez Jiménez y antes también.

Hay un descontento social y político, que poco a poco, va a ir manifestándose, saliendo a flote, no solo a través de las encuestas, sino también mediante manifestaciones de todo tipo.

Y que se ha ido deteniendo por temor y miedo a Andrés Manuel López Obrador y al propio Adán Augusto López Hernández, pero que soterradamente viene creciendo, como bola de nieve.

Mientras la inseguridad pública continúe, a tambor batiente, como hasta ahora, la presión social y política va a ir aumentando. Y es que nada molesta y encardiaca más al ciudadano común y corriente o, mejor dicho, a todos, que la incertidumbre y terror que genera la delincuencia en cualesquiera de sus vertientes.

No sé qué chingaos van a hacer los del gobierno, y específicamente las autoridades encargadas de brindarle seguridad a los gobernados, pero la actual y peligrosísima situación no puede, ni debe seguir como está.

Literalmente, no hay un día en que no haya ejecutados, robos, asaltos, heridos…

Insisto, el titular de la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Jorge Alberto Aguirre Carbajal, debió irse desde hace tiempo. Su ciclo, tiene ayeres, que terminó.

Ya no tiene nada qué hacer ahí.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

 

            En el afán de ser “más papista que el Papa”, el diputadillo de Morena, Charlie Valentino León Flores Vera, nada más utiliza la más alta tribuna popular para cagarla.

La volvió a hacer, ahora con el tema de que España pida oficialmente perdón por las atrocidades cometidas durante la conquista española hace 500 años.

Tiene una innata capacidad para decir pendejadas y estupideces, como ninguno de sus demás homólogos.

En menos de un año se ha convertido en el hazmerreír de tiros y troyanos. Todo el mundo se burla de él.

Hasta sus propios compañeros de bancada, ya no se diga de los de enfrente, se pitorrean de las babosadas que acostumbran a decir.

En serio, que ya hay que ir pensando en reformar algunas partes de la Constitución nacional y local, para que no llegue cualquier pendejo a representarnos, como el susodicho.

Definitivamente, tiene problemas de coordinación motora.

De los que compiten por la dirigencia nacional del PRI, el gobernador de Campeche, Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, es el que tiene más que perder.

Si no llega a amarrar a la mayoría de los gobernadores priistas, y capitalmente, a Alfredo del Mazo Maza, lo más seguro es que termine apoyando al ex secretario de Salud, José Ramón Narro Robles.

 

Adan16