SEGUIMOS AVANZANDO, PERO EN…

 

Si en el rubro de la Seguridad Pública seguimos retrocediendo drástica y dramáticamente, en la secretaría de Comunicaciones y Transportes (ahora llamada: Comunicación y Vialidad) y, en la dirección General de la Policía Estatal tampoco se avanza, al contrario, todo está empeorando.

Son áreas complejas, complicadas, dificilísimas. En las que se debió nombrar a gente experimentada, talentosa, taimada. En pocas palabras a profesionales consumados, a puras “chuchas cuereras”, pues, tal y como sucedió en la Fiscalía General del Estado (FGE) y en el propio Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

En los que nadie dijo, ni pío, como recientemente sucedió en Televisión Tabasqueña. En donde la designación del periodista José del Carmen Chable, obtuvo la aprobación de tiros y troyanos.

Lo mismo paso en la secretaría de Gobierno, en la de Bienestar, Sustentabilidad y Cambio Climático, CEAS, Educación, Energía… Desgraciadamente no en todas las dependencias gubernamentales se hicieron los nombramientos correctos, como los que cayeron en Egla Cornelio Landero y Julissa Riveroll Ochoa.

Inteligentes, preparadas y de caracteres fuertes -me dicen-, y todos los demás atributos que usted quiera endilgarles, el problema de fondo es que ambas féminas desconocen cómo se maneja y opera realmente Comunicación y Vialidad y la Policía Estatal de Caminos.

Es una de las causas, y de las sustanciales, de que los “conductores” del transporte público en cualesquiera de sus modalidades, incluyendo a los piratas, continúen haciendo, como desde hace muchos años, lo que se les pega su rechingadas ganas.

Y lo mismito hacen exactamente los particulares, también coadyuvan, por fortuna no todos, a hacer de esta ciudad un terrible caos, un tremendo lío, sobre todo en las famosas horas y picos.

En las que muchas veces, se insultan, se dicen de todo, hasta de que se van a morir.

El meollo del asunto, es qué en estas áreas, como en otras tantas, no nada más no se ha visto ningún cambio, sino que la situación ha empeorado. El único que recientemente se ha observado y sentido, es que los tránsitos y los inspectores aprietan más duro, ahora las marcas de sus dientes duelen más en los bolsillos.

Por supuesto, que no son los únicos servidores públicos a los que la encomienda les ha quedado muy grande, pues también están los casos de Luis Romeo Gurría Gurría, José Antonio Nieves Rodríguez, Jorge Suárez Vela, etcétera, etcétera.

Ojalá y Adán Augusto López Hernández no vaya a darle tanto meses a estos des-colaboradores en la “curva de aprendizaje”, como hizo el “innombrable”, pues Tabasco ya no está para seguir perdiendo el tiempo.

Resultaría catastrófico.

 

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

 

Si la fiscalía estatal está entre los últimos cinco lugares, había qué, preguntarle a su ex titular Fernando Valenzuela Pernas, que carajo fue lo que hizo, durante su larga estancia, para que su sucesor Jaime Humberto Lastra Bastar, no cometa los mismos errores o, mejor dicho, horrores, que él hizo, para poder salir de ese deshonroso sitió.

Sería muy interesante conocer de su propia voz cuáles fueron las causas torales que nos llevaron a ocupar ese penosísimo lugar en el contexto nacional, pues a lo mejor coincide con su valiente y leal “amigo” Jorge Alberto Aguirre Carbajal, quien culpó de todos sus males a su ex patrón Arturo Núñez Jiménez.

Un poco tarde, ya que tuvieron que pasar dos largos años, para darse cuenta de que era el sujeto de su desdicha, de sus desencuentros.

El que se hizo ojo de hormiga, fue el todopoderoso ex encargado de la política interna, Gustavo Rosario Torres.

Literalmente, se lo tragó la tierra.

Y es que el miedo no anda en burro.

Hay serios pendientes en la secretaría de Gobierno.

 

Egla1